1er de junio de 2001. Entra en vigor la Reglamentación Térmica 2000 (RT 2000), tras los acuerdos de Río y Kioto. Se aplica a los edificios nuevos.
Surge así un concepto nuevo: el confort de verano.
Para los edificios, se trata de limitar la temperatura interior durante la temporada cálida. La temperatura interior convencional o Tic debe ser inferior a una temperatura de referencia.
Este primer enfoque tiene un efecto beneficioso en el diseño de la envolvente de los edificios. De hecho, se mantiene en las evoluciones de la normativa para edificios nuevos (RT 2005 y RT 2012). La Tic aparece en 2008 en la reglamentación térmica para edificios existentes, inspirada en la RT 2005.
No obstante, se han señalado varias críticas a este indicador, siendo la principal su desfase con respecto al confort percibido por los ocupantes. Además, los ventiladores de techo, que demuestran su eficacia en términos de confort térmico percibido y permiten un ahorro energético significativo, no pueden influir en la Tic.
Habrá que esperar hasta enero de 2022, con la entrada en vigor de la Regulación Ambiental 2020 (RE 2020), aplicable a edificios nuevos, para que surja un nuevo indicador: los grados-hora de incomodidad o DH. Con este nuevo valor, los ventiladores de techo entran en la normativa.
Sin embargo, hoy en día, el confort de verano sigue estando en la misma situación para las renovaciones de edificios existentes. La actualización de 2018 de la normativa para edificios existentes mantiene la Tic.
Afortunadamente, las cosas evolucionan: el nuevo diagnóstico de rendimiento energético, vigente desde el 1er de julio de 2021, abre ampliamente las puertas al confort de verano.
Nuevo DPE: hacer visibles las soluciones
El confort de verano se refleja, ante todo, en el nuevo DPE mediante una visualización general de la situación, con tres niveles posibles de emoticonos: insuficiente, medio y bueno.
Figura 1: emoticonos sobre el confort de verano
Luego, se valoran varios elementos que contribuyen a una mejora efectiva del confort de verano:
- Ventiladores de techo
- Aislamiento del techo
- Inercia del edificio
- Protecciones solares exteriores: persianas exteriores, cortinas, pantallas solares, toldos, pérgolas, árboles (idealmente de hoja caduca)[i]
- Viviendas con ventilación cruzada
Figura 2: características de la vivienda y confort de verano
Los textos especifican que los ventiladores de techo deben ser fijos; los simples ventiladores de pie no se tienen en cuenta. El aislamiento del techo y la buena inercia del edificio limitan y retrasan la entrada de calor en el inmueble. Sin embargo, si las ventanas permanecen abiertas durante el día, el calor se acumulará en las paredes de alta inercia (muros, suelos, techos pesados). Por ello, es necesario cerrar persianas y ventanas durante el día y abrirlas por la tarde. En presencia de viento, una vivienda con ventilación cruzada es más confortable. Lamentablemente, los estudios y T1 con ventilación cruzada son raros. Para ellos, los ventiladores de techo vuelven a aparecer como una solución sencilla y eficaz. Estos elementos están disponibles en el texto del decreto DPE del 31 de marzo de 2021[ii]. La presencia de ventiladores de techo forma parte de los 3 elementos fundamentales para alcanzar el nivel “bueno” (junto con que la vivienda sea con ventilación cruzada y de inercia pesada o muy pesada).
Ma Prime Rénov’ 2024: el gran regreso de los ventiladores de techo y del confort de verano
Hasta 2019, los ventiladores de techo eran elegibles para el crédito fiscal para la transición energética (CITE).
Desde entonces, su evolución, Ma Prime Rénov’, los había dejado de lado. Con ocasión del programa de renovaciones integrales, vuelven, y los particulares podrán incorporarlos en sus proyectos.
Otros dispositivos pasivos también se beneficiarán de este apoyo, como las protecciones solares para superficies acristaladas. Junto a ellos, y esto puede sorprender a algunos, las bombas de calor (incluidas las aire/aire reversibles) están presentes en este nuevo formato de ayuda.
Reglamento térmico de edificios existentes: ¿novedades por venir?
Hasta la fecha, no tenemos conocimiento de cambios a corto plazo en el reglamento térmico que se aplica a las renovaciones (RT existente). No obstante, el trabajo realizado en el marco de los programas BRASSE y B-AIR, que permite una mejor caracterización de los ventiladores de techo, debería poder alimentar las futuras evoluciones regulatorias y, de este modo, favorecer un mejor confort térmico en verano.
[i] Sobre este punto específico de los árboles, que actúan como protección solar, aún queda por confirmar. Hemos presentado una solicitud al respecto en el sitio RT-RE Bâtiment [ii], ver páginas 31-34 del documento PDF vinculado.
